miércoles, 11 de agosto de 2010

welcome to Tijuana

No me gusta el diseño del blog. No me convence el títlo, el formato, el dominio. Nada. Pero el fin de este espacio no es el de hacer algo "bonito" o llamativo. Sino que es el de, quizás a modo de catarsis, expresar lo que siento y pienso.

Tantas cosas son. Tantas y tan complicadas que no puedo hacerlo en un blog normal. Uno en el que ponga una foto mia sonriente en el perfil, publique mi Facebook, mi Twitter, la dirección de e mail que uso todos los días. No. Porque si fuera tan sencillo lo que me pasa, lo hablaría con mi madre, no haría esto.

En un principio este espacio iba a tener como fin plantearme mi peso ideal: 50 kg. El ideal en un principio, claro. Después seguramente iba a pasarme lo mismo que en los comienzos de mi adolescencia. Ese número no iba a conformarme e iba a intentar seguir y seguir bajando. En fin, mi idea era compartir eso con muchas otras chicas a las que les pasa lo mismo. Sentirme acompañada, tener una motivación. De allí saqué lo de "Un sólo anhelo". Sin embargo a medida que empecé a escribir, en mi cabeza todo se tornó mucho más abarcativo. Sí, tengo como meta bajar de peso. Sí, planeo dejar de comer (aunque ahora que estoy "conciente" sé que "está mal"). Pero ese no es mi único anhelo. Me di cuenta de que mi deseo, en realidad, es ser feliz. ¿No es acaso lo que queremos todos?. Los anoréxicos, los drogadictos, el médico, el abogado y la super estrella. Todos tenemos la felicidad como meta. Y vamos por la vida chocándonos contra una pared más de una vez en busca de eso. Equivocándonos nosotros, lastimando personas... y saliendo heridos también, a causa de las equivocaciones de otros.

Esto probablemente no llegue a nada. Seguramente nadie lo lea. Quizás escriba hoy y nunca más. No sé, de verdad no lo sé.

Pero hoy me hizo un poco bien. O un poco menos mal.

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